El término central de experiencia de la Renovación Carismática Católica, datado por el movimiento en la Universidad Duquesne en febrero de 1967: 'una persona que recibe una experiencia personal del poder de Dios, como los Apóstoles en Pentecostés' — una experiencia distinta del sacramento del bautismo, y no un rebautismo. Los teólogos que el movimiento cita (McDonnell y Montague) lo presentan como 'parte integrante de la iniciación cristiana' y 'no una gracia especial para algunos, sino una gracia común para todos'; el primer objetivo declarado de CHARIS, el organismo erigido en 2018 por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, es 'ayudar a profundizar y promover la gracia del bautismo en el Espíritu Santo en toda la Iglesia'. Atribuido a las formulaciones del propio movimiento y del dicasterio; las valoraciones de la práctica se quedan en el proyecto rcc.[1] [2]