En el vocabulario de la Renovación Carismática Católica, los dones del Espíritu Santo enumerados en 1 Corintios 12:8–10 — sabiduría, ciencia, fe, curación, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, lenguas y su interpretación — entendidos por el movimiento como dados para ejercerse en la Iglesia de hoy. La finalidad declarada de CHARIS, el organismo de servicio erigido para la Renovación por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida (decreto del 8 de diciembre de 2018), incluye promover 'el ejercicio de los carismas' no solo en la Renovación, sino en toda la Iglesia. Esta entrada informa del uso del propio movimiento y del dicasterio.[1] [2]